Faro document 1979 (1979)

Faro document 1979 (1979)

Lo siento mejor logrado en comparación a su antecesora. En este nuevo documental sobre Faro, Bergman muestra los cambios que ocurrieron en diez años y otorga un mayor protagonismo a los alrededores y paisajes de Faro, donde impera el silencio humano y la imponente fuerza de la naturaleza.

El Faro de los finales de los 70’s muestra una mejora considerable en la industria del transporte, la ganadería y la agricultura. Además, a través de un interesante flashback alternando entre el blanco y negro y a color, lo que fue de los niños que anhelaban irse de Faro y buscar una mejor vida en la ciudad. Vemos como varios han decidido quedarse y aceptar el estilo de vida parco y bucólico de Faro, dado también los avances que hicieron como sociedad. La isla también encontró en el turismo una oportunidad para darse a conocer más y vemos cómo varios visitantes jóvenes disfrutan de la playa y las vastas áreas verdes que ofrece Faro.

Por otro lado, a pesar de no tener la atmósfera melancólica predominante del documental antecesor, vemos también varios problemas que persisten y algunos nuevos ocasionados por la etapa próspera en la que se encuentran. Un claro ejemplo es la compra de terrenos, ya que los pobladores de Faro manifiestan lo complicado que resulta conseguir un parcela y el tiempo que implica, que puede durar hasta meses, en comparación a un turista que lo obtiene en semanas. La industria pesquera se asentó hace poco para impulsar la economía de Faro, sin embargo, dada su condición prematura, encuentra una gran dificultad al competir con las grandes industrias y las condiciones climáticas que a veces juegan en contra.

No obstante, su contraparte se encuentra en lo interesante de los pobladores que Bergman decidió entrevistar. Desde un senil poeta hasta un poblador multi oficios y el encargado del gimnasio. Son más logradas las entrevistas y la manera de cómo lo muestra Bergman, alternando entre los bellos parajes de Faro y el silencio, como la secuencia de la pesca y la posterior cocción de los peces. Nuevamente repiten las escenas de degollamiento animal y las nuevas facilidades que ahora tienen los granjeros para arar la tierra y cosechar con una mayor eficacia.

Bergman termina recalcando la denuncia política que hizo también al final del anterior documental, recalcando, no obstante, sobre el pasar del tiempo y los cambios positivos que hubo. Se muestra optimista con el porvenir de la calidad de vida y menciona la posibilidad de realizar una tercera parte diez años después, documental que, lamentablemente, nunca se realizó.

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